Turing - Del primer ordenador a la inteligencia artificial
Libro dedicado a demostrar que Alan Turing (1912-1954) fue el padre del ordenador y de la inteligencia artificial.
Este texto hace numerosas referencias a los autores británicos y a la forma en que los ordenadores surgieron como herramientas dedicadas a la deconstrucción de códigos provenientes de las máquinas Enigma alemanas durante la segunda guerra mundial. Bomba fue el nombre dado al diseño de Turing que desmontaría muchos códigos de los alemanes. Sin embargo, el autor hace hincapié en la definición de lo que es un ordenador, nada que no se intente parecerse a la máquina universal de Turing, con la posibilidad de programación para uso universal deberá ser considerado un ordenador. Desde este punto de vista, Bomba no era un ordenador, tampoco ninguna otra de las máquinas que se emplearon para el cifrado y descifrado de mensajes durante la guerra. Lahoz-Beltrá tiene una visión muy clara de la historia de los ordenadores y cuenta con referencias actualizadas de los diferentes momentos historicos.
A mi me queda la duda de cuales son los referentes históricos reales del autor acerca de la resolución de la guerra, puesto que tanto británicos como suecos intentan ganar el mérito de haber sido quienes descifraran la información alemana acerca de la posición de las unidades acorazadas germanas que habían de defender la costa en caso de un desembarco aliado. El libro carece de una referencia bibliográfica básica como es "Codebreakers: Arne Beurling and the Swedish Crypto Program During World War II" en la que se describe el trabajo de doble-agencia llevada a cabo por los servicios secretos suecos, dedicados a descrifrar mensajes de alemanes y aliados de cara a negociar su posición de "neutralidad" durante el conflicto. En concreto, el matemático Arne Carl-August Beurling fue conocido por haber descifrado el código-G, algo mucho más complejo que cualquier criptomensaje realizado por Enigma.
Al respecto de la vida de Turing, deja entrever como la vida y preferencias sexuales del matemático lo hicieron convertirse en un elemento incomodo para la política de seguridad tanto de los Estados Unidos, como del Reino Unido. Nos muestra poco sobre Turing, pero hace constantes referencias a la homosexualidad del mismo, indicando este como la causa de la muerte -por suicidio o no- del padre del test de su mismo nombre.
La inteligencia artificial, asi como otros campos de la ciencia se han beneficiado enormemente de las contribuciones hechas por Turing, de eso no cabe duda al leer los textos de Lahoz-Beltrá. El lenguaje del libro lo hace cercano y accesible al no iniciado. Especialmente relevante sus diferentes cuadros introductorios a materias como el concepto de neurona artificial, arquitectura de ordenadores Von Neumann o la visión del cerebro como máquina cuántica. Me parece un libro relevante para muchos estudiantes e interesados por la historia de la ciencia contemporánea. El autor deja entrever como los intereses puramente científicos están supeditados a los de corte político. Los británicos tenían una clara vision de como tendrían que construir un ordenador para maximizar la velocidad de procesamiento (como utilizar memorias rápidas hechas con tubos de rayos catódicos), pero el gobierno cedió al modelo de arquitectura americano al verlo como el apropiado para llevar a cabo los cálculos de los artefactos involucrados en la carrera militar atómica de postguerra.
Como contraste a la arquitectura de Von Neumann tenemos la Harward, que a día de hoy es característica entre otros de los microprocesadores PIC. Se trata de aquella en la que memoria de datos y memoria de programa se encuentran separados. Esto complica el control de los procesos, pero acelera en mucho la velocidad de acceso de memoria, que es el punto débil de la arquitectura de Von Neumann.
Si bien el trabajo de Turing influye claramente en el desarrollo del hardware, él prefirió dedicar su tiempo al desarrollo de programas. Es este el modo en el que él comprendía el funcionamiento de su máquina universal: la posibilidad total de reprogramación, que daría paso al nacimiento de los ordenadores de procesamiento general.
Turing pensaba que el cerebro humano era una máquina de estados finitos, por lo que podría representarse mediante un ordenador suficientemente potente. Es más, esperaba que para el año 2000 se hubiese creado el ordenador capaz de pasar el test diseñado por él para determinar si su comportamiento era inteligente o no. Este test ha suscitado un acalorado debate en la comunidad científica acerca de la inteligencia de las máquinas. Sin embargo, según el autor, Turing solo habló de comportamiento que pudiera ser clasificado como inteligente, lo que para nada implica que eso sucediera en verdad.
Pero las ideas de Turing acerca de la inteligencia artificial van mucho más allá. Por ejemplo habla de la posibilidad de generación de procesos inteligentes a partir de otros menores carentes de inteligencia. Esto es la base del trabajo de muchos científicos que llegan hasta nuestros días. Sin ir más lejos, la tesis del 94 de Resnick habla de esto mismo, mediante el uso de las termitas y hormigas virtuales. Aún se le puede dar más mérito al británico, puesto que de los tres términos que dan título a la publicación del americano, los dos primeros (hormigas y termitas) son máquinas de Turing, tal y como describió Christopher Langton en 1986. Es más, se habla de "turmite" en lugar de "termite" (ambos términos en inglés) en referencia a ser una "termita de Turing". Para terminar de redondear el tema, hay quienes han generado máquinas de Turing con piezas de Lego Mindstorm, inventado por el equipo de investigación de Resnick.
La historia del hardware es uno de los puntos fuertes de este libro. Encontramos detalladas explicaciones de cuales eran los mecanismos de funcionamiento de diferentes máquinas creadas a ambos lados del atlántico. El autor describe la construcción de los ordenadores como una carrera entre británicos y americanos que sería ganada por los segundos. Me gusta el estilo en el que se explica por ejemplo el Eniac, si bien se podrían hacer más referencias a los dispositivos existentes actualmente y como se parecen los unos a los otros. En particular, Eniac equivale a una FPGA siendo capaz de llevar a cabo numerosas operaciones en paralelo mediante bloques operacionales conectados mediante cables.
No hay muchas notas biográficas en el texto, aunque describe de forma precisa el misterio que rodea a la muerte de Turing y del origen del logotipo de Apple (la manzana mordida pintada con el arco iris), ya que el científico -homosexual, cuyo colectivo emplea la bandera arco iris- murió por envenamiento al comer una manzana con cianuro. La forma en que el veneno llegó ahí es completamente desconocida, lo que hace dudar del veredicto de suicidio dictado por las autoridades al cerrar el caso de la muerte del matemático.
Mi critica final a este libro es sencilla: es un buen libro que sirve como referencia de la que empezar a estudiar más sobre la historia de los ordenadores, si bien flojea en la historia de la criptografía al no introducir referencias americanas ni suecas; además no habla tanto sobre Turing como anuncia en su prólogo. Tiene muy buenas explicaciones de términología básica e hila los eventos historicos en torno de un personaje que parece ser casi ficticio, por los muchos campos en los que influyó. Hace de Alan Turing el Forrest Gump de la historia de los ordenadores ... cosa que, en mi opinión, es cierta.
Título: Turing
Subtítulo: Del primer ordenador a la inteligencia artificial
ISBN: 84-96566-01-3
Autor: Rafael Lahoz-Beltrá
Editorial: Nivola Libros Ediciones, S.L. www.nivola.com
Año: 2005