Creando un negocio open de un millón de euritos
Llevo un par de meses trabajando con la gente de mi laboratorio en Malmö en la creación de un modelo de negocio que nos convenga a todos, ya seamos profesores, estudiantes, o graduados. Queremos generar oportunidades laborales para aquellos con capacidad para combinar productos tecnológicos invitándonos a jugar y probar nuevas posibilidades. La cosa no va mal, nos salen proyectos de generación de instalaciones interactivas, roadshows para empresas, muestras para algún que otro centro comercial y prototipos de teléfonos móviles (cómo no).
Lo divertido del asunto es que he intentado esto durante casi cuatro años hasta que por fin se ha dado la configuración apropiada de gente, las circunstancias y -supongo- la sabiduría que me ha dado equivocarme en otras cosas. Cuando parece que todo está ya encaminado y que la universidad tendrá su spin-off en tecnologías abiertas ... ZAS! una empresa local dedicada a la creación de soft para Ericsson ha decidido que nuestro modelo de negocio es su modelo de negocio. Esto es lo que tiene la política de trabajo abierta, como hay que hablar de las cosas para ver si pueden funcionar y como quiera que el mercado está en un momento dulce para este tipo de aplicaciones, nos ha salido la competencia en la liga grande.
Tristemente, mis alumnos tienen que redactar un proyecto final de carrera, ójala no lo tuvieran que hacer y les bastase presentar todo el trabajo que llevan hecho durante los últimos dos años. Digo tristemente porque la situación no podría ser más rocambolesca. Las mejores ofertas de proyecto final de carrera vienen de parte de la citada empresa y parece que tengan el nombre y apellidos de mis colaboradores más directos. Yo no puedo hacer nada sino dejarles marchar a la empresa, que absorverá el know-how que hemos ido creando, sin siquiera pagarles por su trabajo. Y es que, claro, son alumnos en proyecto final, bastante suerte tienen con que alguien les acepte en su empresa para hacer el proyecto -me decía un compañero.
Hay que joderse, me perdonen la expresión, pero el trabajo creativo como el que hacen mis socios SE PAGA. La actitud complaciente de los profesores y del sistema universitario en general, como si les estuvieran haciendo un favor, es una muestra de la debilidad del sistema. Como profesores tenemos que ayudar a nuestros alumnos a abrirse camino en el ya incierto duro futuro laboral. No podemos además pedirles que se esclavicen y lo hagan por la cara.
Se da el caso de que la constitución de cualquier país que se precie impide la esclavitud. Impide cosas como firmar la renuncia a los derechos personales. Esto quiere decir que yo, como ciudadano de derecho, no puedo renunciar a mis derechos fundamentales tales como la integridad física, la intimidad, etc. Es el deber del estado el hacer que se respeten. Es por esto que la eutanasia presenta problemas en los juicios, una persona capaz, no tiene la posibilidad de abandonar sus derechos. Sin embargo, la universidad pide a sus estudiantes que renuncien al precio de su trabajo porque "igual supone una oportunidad en el futuro". Estamos permitiendo una eutanasia laboral! Nuestros MUY CAPACES no-graduados se dedican a rebajar el precio de la mano de obra en un campo como la creación tecnológica, donde la juventud es un ventaja comparativa tan potente como la experiencia.
Yo digo NO, mi reacción va a ser la de sistematicamente boicotear las relaciones con empresas que lleven a nuestros estudiantes a la renuncia de sus derechos. Tenemos que educar a ejercer el derecho a trabajar y el derecho a cobrar lo que es justo. Lo malo del trabajo inmaterial y abierto es que la gente se piensa aún que es por la cara.