Historia de la radio y la television (I)
Éste es el primero de una serie de artículos sobre un libro editado por primera vez en 1981 y que supone uno de los estudios más sesudos en la historia de la radio y la televisión que yo haya podido encontrar. Buscando en los estantes de la librería de Traficantes de Sueños de Madrid, reparé en este texto en edición de bolsillo que me ha costado casi cinco meses terminar. No son los contenidos aburridos, pero si de una increible densidad de datos. Razón para llevar a cabo algo más que una reseña del texto y extenderla a un resumen.
Autores: Pierre Albert y Andre-Jean Tudesq
Editorial: Fondo de Cultura Económica
ISBN: 986-16-6290-3
Segunda Edición, 2001
El origen de la radio
Se trata de un texto cubierto de cifras que bien podrían haberse mostrado como gráficas comparativas. Dejando de lado el tedio que supone la lectura de colecciones interminables de números el documento arroja un chorro de luz a la obscura historia que ha forjado la actual relación entre política, control del espectro radioeléctrico, y conglomerados de medios.
Como cualquier otro libro de historia los autores van haciendo una revisión temporal de los hechos a nivel global. El primer dispositivo en aparecer es el telégrafo, dedicado a la comunicación entre dos puntos mediante la transmisión en morse. No hay muchos datos al respecto en el texto, por lo que sería interesante combinar la lectura de éste primer capítulo con el libro "Historias de Las Telecomunicaciones" de Jose de la Peña. Esto proporcionaría al lector una mejor comprensión de las claves que hicieron evolucionar las comunicaciones del modo que lo hicieron.
Pierre y Andre no se fijan tanto en las pequeñas historias que hicieron los aparatos. Tienen la mirada puesta en las políticas de implantación y en los mecanismos de control de las infraestructuras. Comienzan mencionando brevemente como la telegrafía supone el origen de las comunicaciones. De ésta se derivan dos técnicas relacionadas: la telegrafía sin hilos y la telefonía. Sobre la misma infraestructura que funcionaba la telegrafía, era posible transmitir voz, tal y como descubriera Bell. Por otra parte, es posible transmitir comunicaciones sin hilos, mediante el uso de antenas. La combinación de ambas ideas, daría como resultado la radio.
Sin embargo, esta última, como nuevo medio de comunicación, se habría de enfrentar a un mercado de la información basado en prensa escrita. En los diferentes estados surgen estructuras que vienen de conglomerados de empresas dedicadas a la generación de contenidos para que los usuarios finales adquieran receptores. Los aparatos en sí son sólo una parte del modelo de negocio, la publicidad que éstos pueden transmitir supone un incentivo más para invertir en la producción de infraestructuras. En Alemania AEG y Siemens crean Telefunken en 1903, en Francia -dónde llamaban a la radio "telefonía sin hilos"- se crea la SFR en 1910.
La BBC aparece como un monopolio del estado britanico en 1927. A día de hoy sigue siendo el referente mundial en información y programación de contenidos de calidad mediante financiación pública, la BBC nace con un 100% de capital privado: el 60% está en manos de seis grandes empresas: Marconi, Western Electric, Radio Communications, Metropolitan Vickers, Thompson Houston y General Electric; el otro 40% está en manos de 200 fabricantes menores. Sería la presión de la prensa escrita que veía peligrar sus ingresos por publicidad en tiempos de depresión económica, la que forzó al gobierno a comprar la totalidad de las acciones de la BBC y prohibir la publicidad en los medios radiodifundidos.
Los años 30
La difusión de la radio es tan rápida durante los años 30 que los estados tienen intervenir en los repartos del espacio radioeléctrico mediante la concesión de canales. Ésto lo posibilita en gran parte el perfeccionamiento de los equipos transmisores, con bandas cada vez mejor delimitadas. Los contenidos van poco a poco incluyendo música y no sólo palabra. Además se produce una profesionalización en los roles de aquellos que trabajan para el medio. Aparecen productores, locutores, tecnicos, pero también vendedores y reparadores de aparatos. La profesionalización y la inclusión de música hace que la programación se alargue hasta abarcar el día completo.
Entre los nuevos generos de contenidos encontramos el radio-teatro. Uno de sus grandes exponentes es un joven Orson Welles que presentará "La Guerra de los Mundos" en 1938. También se transmiten cada vez más programas en lenguas extranjeras, y aun más en vísperas de la segunda Guerra Mundial.
Los países totalitarios, como Rusia o Italia, convierten la radio en herramienta de Agitprop (Agitacion y Propaganda) por medio de la cual sus líderes transmiten una programación selecta de exaltación de sus valores. Rusia comenzó permitiendo la existencia de algunas estaciones independientes, pero lo prohibiría con el paso de un tiempo relativamente breve.
Italia fue uno de los pioneros en la difusión de educación a través de las ondas. Ya en 1939 abriría Radio Rural con educacion política, económica y militar de cara a estimular la producción de los trabajadores del campo.
Los nazis vieron en la radio una herramienta para su propaganda y se infiltraron en la principal asociación de oyentes. Gracias a esto, en 1935 llegaron a cubrir el 37,5% de la programación con propaganda política. Abarataron la fabricación de terminales y facilitaron el acceso al medio en espacios públicos y de trabajo instalando altavoces. Los JJOO de Berlin del 36 se transmitieron en 28 idomas por onda corta. Los nazis trataron de lanzar su mensaje al mundo usando la radio.
Los EEUU desde su posición más liberal comenzaron limitando la potencia máxima de transmisión de las emisoras a 50KW en onda media, para permitir el establecimiento de más estaciones por la intermediación de la FCC desde el 34. En 1936 contaban con 50 millones de receptores, haciendo de la radio la primera tecnología de comunicación realmente ubicua, llegando a prácticamente toda la sociedad. Contaban con tres grandes conglomerados de medios: ABC, NBC y CBS. EEUU fue el primero en alcanzar un acuerdo comercial entre editores de prensa escrita y oral.
A finales de la década se crean organismos dedicados a la captura de opiniones de la audiencia tanto en EEUU como en el Reino Unido.
Una cifra curiosa es la que ofrecía la programación de la BBC: el 69% de la misma era música ya en 1935. Una cifra estimada en la programación a nivel nacional, porque se calcula que a nivel regional llegaba a ser incluso mayor.
En Francia las emisoras estaban bajo el control parcial de las asociaciones de oyentes. Se trata del primer ejemplo de participación del consumidor/usuario en el órgano de decisión de la programación de un medio de transmisión de masas. Esta situación de excepción termina en 1939 cuando se abandona mucha de la programación regional para darle paso a programas nacionales producidos en París. El acuerdo entre los diferentes medios llego en 1938 determinando que la radio solo tendría tres pases de noticias diarios de siete minutos de duración por corte. Este trato para las noticias no duraría mucho por la situación política forzada por los nazis en Alemania que afectaría a toda Europa.
[...continuará...]