Ordeno y Mando
Cosas que pasan. Comienza la clase. No es particularmente temprano, cosa de las diez y pico. Cuatro alumnos duermen placidamente con la cabeza reposando sobre sus brazos cruzados en la mesa. Pasaron la noche en blanco, igual que las ultimas cinco o seis noches. La media de sueno en el grupo no alcanza las cuatro horas durante las pasadas semanas.
Paro la clase, muestro unas fotos del difunto Instituto de Diseno Interactivo de Ivrea, donde Diego y yo pasamos tres meses trajabando y donde nacio Arduino en una de esas noches locas en las que no hay nada que hacer. En la pantalla se ve la exposicion de final de curso de Strangely Familiar dirigida por H. Martin y M. Banzi. "Los alumnos trabajaron dia y noche para sacar esto adelante", espeto. "Mi plan es llegar a un resultado cuando menos similar. Pero para eso necesito que tengais los ojos abiertos".
Los dormidos despiertan, entre la barrera linguistica y la siesta no se han enterado de nada. No me altero, porque no tengo nada que perder. Explico a los alumnos que no se puede trabajar bajo los efectos del sueno. Para sacar adelante un proceso creativo, hay que tener ojos y oidos abiertos. Es mas, hay que abrirlos mas de lo normal. "No me importa si tenemos que acortar las clases, pero quiero un equipo de diseno despierto y listo para cortar, soldar, pegar, montar, prototipar, filmar y mostrar", digo al grupo que me mira esperando algun tipo de castigo. "A mi no me sirve decir que lo sentis. Necesitamos una solucion, quiero que la decidais vosotros mismos".
Esto deja a los alumnos aun mas boquiabiertos. Salgo del estudio donde trabajamos un dia por semana dejando claro que a las siete de la tarde quiero tener una solucion al problema. Que esta en su mano decidir como llevar la clase, como definir los proyectos y como evaluar los resultados.
La cosa no queda ahi. Marcho a hablar con otros colegas y les explico el asunto. Explico que algo no funciona bien. No puede ser que ninguno de los alumnos duerma lo suficiente. Podria comprender que algunos mas atrasados tuvieran problemas, pero no todos, incluso los mas avanzados.
Cual seria mi sorpresa cuando me dijeron que habian decidido que el curso seria asi. Que no tenia nada que hacer. Que el segundo curso de los estudios en Diseno de Productos no era sino una maraton contrarreloj en la que solo sobrevivirian los mejores. Estaban acostumbrados a que hubiera gente abandonando los estudios en este ano. Solo los mas duros podrian llevar el ritmo y pasar.
Joder, y yo no sabia que habia venido al West Point del diseno mundial. Puedo trabajar al 200% durante semanas, puedo llevar un proyecto hasta su termino sin pestanear. Paso dias sentado en la silla con jornadas de 14 horas en las que no separo los ojos de la pantalla. Me olvido de comer, de beber, tengo un control suprahumano de los esfinteres... pero nunca, y digo nunca, he sacrificado el sueno. Nunca he sacrificado la paciencia de otros quedandome dormido en sus narices. Si no puedo mas, me retiro y vuelvo al 100%. He pasado por proyectos imposibles, exposiciones de tiempos de preparacion infrahumanos, sesiones maratonianas de documentacion... pero nadie jamas me dijo a la cara que habia diseniado mi horario de trabajo para ponerme a prueba.
El estado de los alumnos era tal que no podian responder a la critica mas infima sobre sus propuestas. Estaban tan cansados que lo unico que podian hacer era seguir las indicaciones del profesor sobre como hacerlo bien. Para mi, el arte y el diseno implican la mirada critica del creador, algo que faltaba en la clase. Los participantes en mi curso son excelentes disenadores, de lo mejor que he visto, pero en estado zombie no valen para producir nada.
El decano y el equipo docente me llamo a filas durante una cena en la que se me amonesto amigablemente porque estaba dedicando mas horas de las que me correspondian al curso. Quizas mi intento de permitir a los alumnos pensar por si mismos era un ataque a las normas tan fuerte, que no estaban dispuestos a permitirme seguir con el? Durante la cena tuve la oportunidad de explicar mi posicion: "no puedo permitir que nadie coja un soldador en sus manos, si el siguiente paso es quemarse", "no me parece que los alumnos vayan a aprender mucho si todo lo que han de hacer en clase es repetir ejemplos".
El decano intento achantar mi actitud, pero cuando las cosas se salen de la logica, prefiero plantarle cara a la situacion que dejarlo pasar. Yo ya me habia adelantado a una posible amonestacion de la direccion, dando cancha a los alumnos -que por ende son clientes de esta institucion- a elegir su horario y el formato de la clase. Habia roto la tendencia del curso casi sin darme cuenta.
Venimos de escuelas diferentes. Aqui domina la imagen corporativa, es como volver a 1999 y pensar que las grandes empresas arreglaran todo para uno. Yo vengo de la Suecia donde cada individuo es una empresa que puede manejar proyectos de dimensiones relativamente grandes. Donde la red puede amplificar un equipo de tres personas en un gigante de trescientas. No busco la seguridad laboral, sino la aventura y la posibilidad de mirar todo desde mi propio angulo.
Aun no se como terminara esto, en la reunion de las siete de la tarde, la clase respondio con un paquete de medidas ajustado a sus necesidades muy inteligentemente bordado. El curso se ralentizara, pero el resultado sera sin duda lo mejor posible. El decano tendra que morderse la lengua y puede que yo tenga que esconderme por los pasillos durante unos dias. Lo mas importante es que los estudiantes tuvieron la oportunidad de dedicar unas horas a reflexionar sobre su educacion y sobre el camino que esta tomando. El estudio se convirtio por unas horas en un grupo de terapia donde todos pudieron darse cuenta que sus problemas comunes. Corren el riesgo de convertirse en los proletarios del diseno, trabajando en una cadena de montaje virtual atornillando ideas, convirtiendose en el unico colectivo laboral que aun no tiene sindicato.
[escrito en un teclado coreano, sin tildes de ningun tipo]